Entre montañas.
Al pie de la precordillera, con vistas a la cordillera frontal,
plantamos nuestra primera vid en el 2008 y fue revelador.
En Calingasta, a 1500 metros de altura sobre el nivel del mar, vive
Bodega del Carmen.
Donde reina la calma y el sosiego. Donde nacemos, crecemos y nos
estacionamos, como el buen vino cultivado, cosechado y creado
entre montañas.